lunes, 14 de mayo de 2012

“El nivel del fútbol
argentino es muy pobre”
El relator Jesús Emiliano destacó la tarea de Darío Franco
y el concepto de juego que el técnico le brindó a Instituto

Por Martín Closs
En una entrevista con Polirubro deportivo, el relator y periodista Jesús Emiliano realizó un análisis del Nacional B. Entre otras cosas destacó lo que significó la llegada de River a la división, la jerarquía de Trezeguet y destacó la idea futbolística que propone Instituto en un fútbol argentino muy mediocre en todas sus categorías.
 El relator señaló que por buen juego no elije ninguna de las dos categorías. Emiliano explicó que lo de Primera está visto quees pobre, que es chiquito, de hecho los que pelean el campeonato marcan un poco el rumbo del momento y  lleva a pensar en que existe un torneo débil en juego”. En cuanto al de la segunda categoría consideró que también es un campeonato flojo en ese aspecto. De esta manera remarcó queCentral ante Huracán ganó cómodamente, sin embargo había jugado desde lo técnico un partido muy flojo hasta que pudo romperlo con una jugada polémica. Si se fija la vista en River pasa lo mismo,tiene mucha posesión de pelota pero no es claro, la tiene mucho más que el rival pero suele no saber qué hacer con ella. El periodista continuó con su postura y  explicó: “De hecho la mayoría de los rivales que complicaron a River fueron equipos que le dieron la pelota, le dieron espacio, achicaron su propio terreno y River nunca encontró el camino.
 Posteriormente destacó que Instituto intentó jugar un poco más hasta que en los últimos partidos la presiónlo ha devorado”. Y consideró  que el debate se armó porque, ante todo, River cayó a una categoría inesperada.Segundo porque vino Trezeguet, un jugador de elite, de trayectoria internacional. Es un tipo que hizo una carrera excelentísima en el fútbol europeo. Por arriba de Batistuta y Balbo porque lo de él fue aún superior, fue campeón del planeta, de Europa y también se coronó con la Juventus. Entonces se armó el debate a partir de la fuerza que genera un club de esta magnitud”, subrayó. Pero recalcó que, si debe elegir en dónde se juega mejor, dirá que en ningún lado:Sólo que en la segunda categoría hay una presión que carcome la idea de jugar pero que le ha dado una emotividad poco habitual en una división que nos tenía acostumbrados a torneos apasionantes. Pero hoy el fútbol argentino en su totalidad se juega bastante mal.

 En cuanto al bajón sufrido por los cordobeses en estas últimas fechas Jesús Emiliano opinó:En un torneo largo juzgar a un equipo por los últimos tres partidos sería injusto, en la totalidad del campeonato Instituto fue el mejor por intención. El otro día contra Guillermo Brown empatando un partido como local que debía ganarlo siempre intentó jugar, tocar la pelota. No quiero llegar al límite de la comparación pero terminó tocando al borde del área del rival sin encontrar el claro y eligiendo pocas veces tirar a portería, como terminó el Barcelona contra Chelsea, una cosa increíble. En ese marco, expresó que se queda con la idea de juego: “Franco lo que tiene fundamentalmente es un camino trazado y es un equipo que viaja por ir más que por llegar. Instituto es un equipo conceptualmente mejor preparado, mejor elaborado y que más respeta ese concepto. Más allá que el fútbol también tiene dinámica de lo impensado, tiene momentos que intenta ganar como sea. La Gloria es el equipo más fiel a su idea, más que River y Central, más que todos. En ese lugar Instituto está solo, comparándolo con los equipos de primera división. Es por esto que considero que sería demasiado injusto caerle  por tres o cuatro partidos a un equipo que en la totalidad del campeonato fue el que más se pareció a lo que quiso ser.
 Con respecto a Paulo Dybala, goleador del equipo cordobés, expresó que es un enorme proyecto. “Hoy es un gran delantero pero ante todo es un jugador en formación. Es un futbolista interesantísimo con atributos personales propios muy buenos, que cuenta con la fortuna de encontrar en el arranque de su camino a un entrenador como Darío Franco, un hombre consciente, con mucho plus de los técnicos que tratan de sacarle el jugo al jugador, que si lo toman a un 70 por ciento lo dejan en un 85 por ciento”.
 El otro día no encontraba los caminos y lo sacó –ejemplificó Emiliano--. Había sido un mal partido de Dybala y  le dio un abrazo como diciendo 'bueno ya está, hoy no se pudo se podrá en el próximo'. Pero trató de aflojarlo, de hacerle sentir al pibe que no estaba obligado él solo a resolver el partido. El periodista concluyó su idea destacando queojalá quien lo compre  lo haga como un proyecto a que madure, que trabaje y vaya de a poco, así aparecerá el verdadero Dybala.

 En tanto a la adaptación de River en la categoría el relator dijo:River lo que sufre es el pánico escénico, totalmente distinto a lo que pasó Central. Es junto a Boca de los dos más grandes equipos de la Argentina, de los cuatro más grandes de América y de los diez o quince más grandes del mundo. Por lo tanto remarcó que es tremendo desde lo psicológico jugar en una segunda categoría para un club de esta magnitud. A su vez señaló que incluso la campaña de los dirigidos por Almeyda es buena, está en zona de ascenso directo por lo tanto no cree que esté sufriendo la adaptación a la categoría. consideró que sufre estar jugando en una división en donde nunca lo ha hecho y le parecía  imposible que lo vaya a hacer alguna vez. De este modo consideró quelos Millonarios sufren el miedo escénico a estar en un lugar donde no estuvieron nunca y ni el más negativo de los soñadores podría pensar que aluna vez hubiera podido estar en ese lugar.
 El partido con Central cree que puede ser definitorio porque falta muy poco y numéricamente nadie sacó una gran ventaja. En el caso de que los de Almeyda pierdan los dos y los de Pizzi ganen ambos, o al revés, entonces ahí considera que estará la diferencia que llevaría a que se jueguen otras cosas. En algún momento que se encuentren tan apretados puede llevar a abrir el partido, por lo que sentenció queo sale un bodrio o se abre porque saben que los dos tiene la única chance de sacar  una diferencia. Para concluir dijo: “Ojalá en el choque de estilos salga el partido que tuvimos en el Monumental, que fue muy abierto, muy bien jugado.  Fue de altísimo nivel, de los que me llevaron a pensar que la B Nacional tenía mejor nivel que la primera categoría del fútbol argentino”.

MUCHO MÁS QUE DEPORTES                   
Instituciones barriales   

 Por Jona Reimondi
 Si recurrimos al diccionario de la Real Academia Española, la palabra club refiere al lugar donde un grupo de personas con intereses comunes se reúnen a realizar actividades de distintas especies, principalmente recreativas, deportivas o culturales. Y el vocablo barrio, sin mucho pensar, nos lleva a cada una de las partes en las que se puede dividir un pueblo, ciudad, etc. La unión de ambos significados abarca lo que es un club de barrio, pero queda completamente escueto si buscamos profundizar en la definición de qué es un “verdadero” club de barrio. El término entre comillas adquiere un más allá de la clásica descripción del mataburros. Muestra una especialización más profunda. Denota no sólo un montón de palabras relacionadas sintagmáticamente, sino que, en un pensamiento agudo, un club de barrio es una suma de muchos factores: Institución, grupo humano, vivencias, economía, deportes, recreación, amor, entre tantos otros.
 En Rosario son muchas las entidades deportivas barriales que existen, y todas difieren en sus actividades y en sus características. Cada club tiene su estilo, su transcendencia y su forma de vida. Tal es el caso de Unión Argentina, ubicado en el corazón del barrio La República, más precisamente en San Juan 4347, una institución que cuenta con su propia historia, con su gente, con su vida deportiva, pero también tiene que convivir con problemas; ya sean económicos, sociales o de otra índole.
 La vida del rojo y verde (colores adoptados por el club) tiene data de 1918. Son muchos los años de vida. Son muchos los jóvenes que pisaron su suelo. Son muchas las pelotas que tocaron las redes, las bochas que se acercaron al bochin y los pies que bailaron.

Tal como era en épocas ajenas, el Caua (Club Atlético Unión Argentina) cumplía la función que tenían por ese entonces los clubes. Ser un lugar de contención, no sólo deportivo, sino de actividad cultural. Ser el espacio donde las personas se relacionen más allá de estar regidos bajo el reglamento de algún deporte.

 Históricamente hablando, el tiempo le jugó una mala pasada. Entrando en la época del 2000, sufrió una acefalia de comisión directiva, y diferente vaivenes hicieron que dejara de tener socios. Desaparecieron todas las actividades. Hecho infortunio que duró hasta el 2009.
Fue en ese año, cuando un grupo de vecinos formaron una comisión directiva  para resignificar el club. Edgardo Aspeitia, integrante de ese grupo y actual presidente, en un estado de retrospección acude verbalmente al momento en donde la gente creó la comisión. “Nos juntó el espanto. Había vecinos que tenían pensado hacer cocheras subterráneas en el club, además de utilizarlo como depósito para sus trabajos personales. No tenían ningún cargo, sólo entraban porque tenían la llave. No existía comisión. Además lo alquilaban para fiestas, y se repartían el dinero”, contó el dirigente.  
 La mencionada comisión reabrió el club con un único objetivo: La resignificación, que el lugar empiece a cobrar la magnitud que debe tener en un barrio tan importante como La República.
En septiembre de 2009 se presentaron dos listas, resultando ganadora la del “Vasco” Aspeitia. A partir de ese momento, se tomó como primera medida incorporar jóvenes. Comenzó con el Fútbol de Salón, continuó con Patín y se sumaron Voley, Boxeo y Judo, actividades que actualmente se encuentran en la grilla.
 Para el presidente y para lo que significa realmente una institución barrial, la idea primordial era mezclar lo deportivo con lo social. Que los jóvenes hagan su propia historia en el club, y por el momento todo parece indicar que se está logrando.

Hoy en día son más de 300 los socios. Y gran parte de ellos hacen del club una segunda casa.       No sólo es un lugar de diversión, sino de convivencia en todos sus sentidos. Unión Argentina obedece a los principios de club barrial y es un lugar que irradia vida, ganas de estar, ganas de encontrarse. Además de ser una institución donde la persona se puede desarrollar en la parte deportiva, social y obtener una educación.
 Pero como pasa habitualmente con estos lugares sociales, siempre surgen problemas y el mayor es el económico. Veinte pesos es la cuota que paga el socio en Unión Argentina y con eso el club se tiene que autogestionar. Pagar los impuestos, y aunque la institución sea prestada a dos colegios secundarios para que realicen educación física, la provincia no los libera de ningún impuesto.

 No recibe ningún subsidio ni aporte de ninguna entidad. “Nos están castigando. Dio la  casualidad que dirigentes del partido socialista que integraban la otra lista que perdió (elecciones 2009) y por eso no obtenemos beneficios”, acusó Aspeitia. Además expresó que es raro  porque tienen todos los papeles al día y en orden, y que el sólo hecho de tener las afiliaciones de los deportes existentes, los habilita a tener acceso a un programa de subsidio anual, el cual nunca recibieron.
 Obviamente la política esta metida en todo y tampoco excede a los clubes de barrio. Cuesta entender cómo es que hay algunos que están bien económicamente y además reciben, como plus, un subsidio. Palabras similares compartió otro integrante del staff de Unión Argentina, Lidia Pérez, técnica de fútbol: “Hay clubes econonómicamente fuertes que son ayudados. Acá nos cuesta conseguir dinero para una lata de pintura para pintar la cancha”.
Sin lugar a dudas el club creció mucho y va a crecer más. Según mencionó el presidente el club cumple en el aspecto deportivo pero tiene una deuda en el lado social. Para saldarla y acercarse a lo socio-cultural, se crearon recientemente espacios de poesía, música y literatura, lo cual es importante para el barrio en sí.
 Hay un hecho que describe la hospitalidad de Unión Argentina. Siempre dicen que el fútbol no está asociado ni por casualidad con las mujeres (aunque últimamente eso avanzó mucho). Sin prejuicios se le abrieron las puertas a Lidia Pérez  como entrenadora del equipo de fútbol. Ella misma sabe que eso no es nada fácil. “El club me brindó mucho. Siendo mujer me costó dirigir en otros clubes, pero acá me aceptaron”, confesó.
Muchas son las metas que tiene el Caua para el futuro. Pero hay una que está metida en la cabeza del Vasco, y con gran serenidad la expresó de la siguiente manera: “Unión Argentina debe ser un lugar de encuentro. A partir del encuentro se producen cosas que trascienden lo individual. De lo colectivo surge lo que permanece en el tiempo”.
Un club tiene presidente, porque debe tenerlo para funcionar, pero sin lugar a dudas es de todos. Y aunque en Unión Argentina haya diferentes cargos, todos los habitués tienen, para decirlo de cierto modo, voz y voto.
 Lidia Pérez, valora el sentido de la unión. “No sólo es deporte. Hay problemas. Casos familiares, chicos sin trabajo ni estudio. Algunos que no pueden estudiar, etcétera, y para eso estamos, para acompañar. No es un club de barrio, es una gran familia”.
 Ese último párrafo describe a la perfección el significado verdadero de un club de barrio. Los deportes se relacionan de lleno con cosas extradeportivas. Los problemas se mezclan con las cotidianidades y conviven entre los socios.  Las personas comparten sus alegrías y sus tristezas. Se conocen personas, se hacen amigos. Se toma una gaseosa, se come una hamburguesa o se lee un libro. Existe la unión, la familia. Todas esas cosas se encuentran en un mismo lugar, en un club, y éste se encuentra en un determinado sector de una ciudad, en un barrio.
Abdala: un referente dentro del fútbol
 Por Lucas Tschudy
 A cuatro años de su retiro, Abdala contó cómo fue su carrera como futbolista. El ex volante de Rosario Central, Argentinos (R) y Cobreloa entre otros, habló sobre sus inicios en el profesionalismo, su trayectoria en el fútbol de Chile y su llegada a la selección de Palestina.
 El ex futbolista, Pablo Abdala, explicó a que se debió su rápida salida de Central tras haber realizado todas las inferiores y lograr su debut en el primer equipo en esa institución. Este hecho,  se debió  a una lesión y a un cambio dirigencial. “Cuando yo debuté en 1993, de la mano de Cantatore, lamentablemente a los pocos meses sufrí la rotura de los ligamentos cruzados de una rodilla y tuve que parar”, dijo. Además aclaró que justo en ese momento, los cambios dirigenciales que se produjeron en el club, más la salida de Cantatore, le perjudicaron la rehabilitación. Siendo en ese momento un jugador inutilizable, el nuevo entrenador, Marchetta, no lo tuvo en cuenta y lo cedió.
 Respecto a esta decisión el “turco” admitió su malestar ya que “dejar una entidad como Central provoca tristeza y nostalgia”. Pero a su vez aclaró que “el fútbol es así” y que la decisión la asumió como “para empezar todo de nuevo desde cero”.

 Luego de su paso por el canalla, su trayectoria continuó en Colombia. “Después de recuperarme llegué a un club muy chico de segunda, el Deportes Arica, por una propuesta que me hizo un empresario rosarino”, dijo. Pese a ser un equipo de menor importancia, ‑­
luego de una temporada fue transferido a uno de los grandes del país, Millonarios, hasta que a los pocos meses le surgió la posibilidad de jugar en Cobreloa.
 De su paso por el club chileno, Abdala aseguró que allí fue su punto más alto de su carrera. “La gente me quiso rápido y eso me facilitó para poder demostrar mejor las cosas en los partidos, por la tranquilidad que te brinda el apoyo de la hinchada”, agregó. Este reconocimiento de la gente, se debió en parte a que, según él, siempre jugó “por amor a la camiseta”, aunque a veces su temperamento le “jugaba en contra” ya que en situaciones adversas y por cargarse el equipo al hombro, terminaba ricibiendo la tarjeta roja. Sobre la participación del club chileno en la copa Libertadores, y su enfrentamiento frente a Rosario Central en los octavos de final, admitió que “fue una experiencia muy especial” pero pese a sus sentimientos, “la profesionalidad dejó de lado lo significativo” y su deseo fue el de “seguir adelante con Cobreloa”.

 Además de su paso por el fútbol chileno y colombiano, el “Turco” explicó el por qué de su llegada a la selección de Palestina. “La verdad son cosas del momento –dijo-. Se me presentó la oportunidad y no la dejé pasar. Además iban varios futbolistas y amigos chilenos”. En ese momento, el nuevo objetivo que se planteó fue el de “clasificar a Palestina al Mundial 2010”. Aunque finalmente no logró su objetivo destacó su paso por ahí ya que para él “fue una linda experiencia” que le sirvió para aprender cosas nuevas.
 Actualmente, ya retirado como jugador, Pablo Abdala continúa ligado al deporte trabajando con los chicos de las inferiores de Rosario Central, preparándolos para un futuro en la primera del club. “Por ahora mi meta es hacer que estos chicos evolucionen, aprendan no sólo en lo deportivo sino también en lo personal, y que logren llegar a lo más alto”, aclaró. Pese a estar con los chicos, admite que ahora su sueño es poder dirigir en la primera del “Canalla” y de no conseguirlo, al menos dirigir en primera en algún otro club, para comenzar su trayectoria como entrenador profesional.
 Cuando el Sol ya ocultaba sus últimos rayos de luz y para finalizar la entrevista, el “Turco” expresó su alegría por haber logrado todo lo que consiguió. Además, describió su carrera futbolística como “muy linda” ya que es algo que nunca olvidará. “Ser jugador profesional es el mejor trabajo que pueda existir y estoy muy contento de haberlo vivido. Por más que no jugué en Barcelona o Manchester, mi carrera fue muy positiva”, culminó.
Lo afirma Sergio Gómez
"El rugby en su esplendor"

 Por Pamela Roldán 
 Éste es un momento en el que el deporte está en su máximo esplendor y tiene que ver con la repercusión que pueden darle los medios y con cómo los espectadores toman a la practica deportiva. En este caso el rugby no es demasiado difundido, pero acontecimientos importantes como los campeonatos mundiales de 2007 y 2011, hicieron posible que sea más tenido en cuenta. Además esta mostrando un gran crecimiento a nivel de jugadores, en el orden político y, con ello, los logros acaparados.
 “Con cómo está planteada la actualidad, con la cantidad de jugadores que hay afuera y por primera vez tenemos varios jugadores de Rosario jugando en el más alto nivel, es lo que hace que estemos mirando mucho más lo que pasa, lo que les pasa a ellos”, cuenta Sergio Gómez, creador del programa "después del Try".  Además muchas de estas futuras promesas y algunos ya consagrados, juegan en clubes de primer nivel y pudieron insertarse además en cierta elite de jugadores que les permite obtener cosas importantes. En esto, se incluyen los contratos publicitarios.
 “A Leo Senatore no se le dio porque Corcho Fernández Lobbe, por el cual él fue a hacer su contrato de reemplazo, se recuperó rápido en Toulon. Pero bueno automáticamente lo pasaron a jugar con los Pampas XV, eso significa que también lo tienen en cuenta en el nivel del alto rendimiento de la UAR”, expresó Gómez. Y además dijo que ese crecimiento enorme que ha tenido el rugby local desde los diferentes puntos de vista, ha llegado gracias a esos jugadores que están en el extranjero.

"El presente de Los Pumas"
 El 2012 será un año plagado de oportunidades, logradas en base a la gestión de Agustín Pichot, hoy en día el máximo dirigente argentino a nivel internacional. Luego del tercer puesto obtenido en Francia por Los Pumas, la IRB invitó a la dirigencia argentina, encabezada por Pichot, a resolver el enigma que se presentaba con este logro en el mundial.
 Argentina debía insertarse definitivamente a una competencia anual, y eso era lo que quería el ex medioscrum de Los Pumas, al igual que todos sus compañeros e integrantes de los planteles superiores del rugby argentino, además de los staffs de entrenadores. En síntesis, todo el rugby nacional. Luego de intensas negociaciones, que llevaron en total casi cuatro años, y descartado el pedido inicial de Pichot de jugar el Seis Naciones, se llegó a un acuerdo con los tres países del hemisferio Sur: Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda.
 Además se acordó que, para elevar el nivel de coaching y desarrollo de los niveles que están inmediatamente debajo del plantel superior de Los Pumas, se incluyera la participación de un equipo en desarrollo en un torneo de provincias de Sudáfrica, para llegar a tener la base necesaria para encarar un torneo con la exigencia que supone enfrentar a los del Tres Naciones. Así nació el Rugby Championship, que se jugará este año, con la inclusión de Los Pumas, y que tendrá como sede de uno de los partidos a Rosario, cuando Argentina reciba a los Wallabies.

Como parte de esta misma gestión, Pichot encaró la contratación de Graham Henry, campeón del mundo con los All Blacks, para que asesore a Los Pumas en este año tan importante. Lo logró, luego de recorrer todos los pasillos necesarios, reuniones con los dirigentes neocelandeses, y con el propio Henry, quien por una cuestión de edad, no se veía con la fuerza que requiere venirse a esta parte del mundo a trabajar con un deporte que todavía está en vías de crecimiento y desarrollo. “Pichot insiste, y creo que estamos todos de acuerdo, en que la llegada de Henry nos aportará muchas cosas, más allá de lo que pueda asesorar en las semanas que estará con Los Pumas”, apuntó el conductor del programa “Después del try”.
 “Henry pidió recorrer las provincias, los clubes, ver de cerca la base amateur de nuestro rugby y poder así tener una imagen más amplia de la situación, lo que nos va a permitir a todos los que vivimos fuera de Capital tener contacto con semejante prócer del rugby”, agregó.
 La conclusión que podría emerger de todos los puntos tratados, es que el año representa una oportunidad para todos, periodistas, dirigentes, y claramente los jugadores, pero no sólo para los que integran los planteles de Argentina (como los rosarinos que juegan con Los Pampas, Jaguares, Pumas, etc.),  sino de todos los clubes, de todas las divisiones del país que podrán ver los partidos, ver de cerca a los mejores jugadores del mundo, y disfrutar de la presencia, por pocas semanas, de uno de los grandes del rugby mundial como Sir Graham Henry.

domingo, 13 de mayo de 2012

 
  El futsal en Rosario
  y  los fallos arbitrales
  Opinan sobre este tema el presidente de Arofusa Miguel Gonzalo
  y el joven jugador del club Unión Argentina Nicolás Vázquez

  Por Luis Capriotti

 Hoy en día en Argentina quejarse de los árbitros se convirtió en un verdadero deporte nacional. Hinchas, jugadores, directores técnicos, dirigentes, todos se sientes perjudicados por errores arbitrales. Y esto sucede en todos los deportes; fútbol, básquet, tenis, vóley, hockey, rugby, etcétera.
 El fútbol de salón en Rosario no es la excepción. Durante la temporada pasada fueron muchos los encuentros que terminaron en escándalo por fallos de los jueces. Partidos suspendidos, jugadores y técnicos expulsados y sancionados y penales claros no cobrados fueron los principales hechos que empañaron el campeonato.
Pero el hecho más resonante ocurrió en un partido de Primera “B” cuando un jugador, que estaba a punto de retirarse de la actividad, agredió físicamente a dos árbitros que minutos antes lo habían expulsado. Este fue el mayor punto de inflexión que llevó, luego de una extensa reunión entre dirigentes de Arofusa (Asociación Rosarina de Fútbol de Salón) y los clubes, a la suspensión del torneo durante dos semanas y a la suspensión de por vida de toda actividad relacionada con el futsal al jugador agresor.
 Miguel Gonzalo es el presidente de Arofusa, afirma que “la pata más floja de la asociación, como en casi todos los deportes, está en el arbitraje” y que no pueden encontrar árbitros con verdadera vocación. 

 El colegio de árbitros pertenece a Arofusa, Gonzalo sostiene que “la mayor materia pendiente  es formar un colegio de árbitros de jerarquía” y que además han hecho cursos en los lugares donde se estudia educación física que fueron un fracaso ya que la mayoría de los egresados no tenían vocación para dirigir.
 “El juez cuando tiene capacidad no es soberbio porque la capacidad lo pone frente a cualquier inconveniente”, manifestó el dirigente sobre las actitudes de algunos jueces. También señaló que “el árbitro no sólo dirige también tiene que contemplar cualquier situación que se genere antes durante y después del partido”.
 Actualmente  no existe ninguna entidad para protestar en contra de los fallos arbitrales como si sucede en otros deportes. “A través de una asamblea se determinó que los árbitros no pueden ser recusados, ni poner en duda su honorabilidad, lo que sí se puede a través de los delegados de cada club es denunciar si un árbitro fuma o toma antes del partido o si tiene algún improperio o enfrentamiento con alguien”, manifestó el dirigente.
 Los conflictos con los árbitros no solo suceden en primera división, en inferiores fueron muchas las polémicas que se generaron, Nicolás Vázquez es un jugador juvenil del club Unión Argentina. Sostiene que “el nivel arbitral es como en todos lados”, que la mayoría de los jueces son de regulares para abajo y que son solamente dos o tres que son buenos y te dan seguridad a la hora de dirigir.
 Vázquez  hizo referencia al trato que tienen los réferis con los jugadores de divisiones  inferiores: “A los juveniles, que somos muchos más jóvenes nos maltratan constantemente y vos no les podes decir nada porque sino después te echan y te comes una sanción dura”.
 “No creo que acá en la liga haya árbitros que se dejen sobornar, y menos en una categoría juvenil. Si te perjudican o benefician es por errores de ellos, no porque estén pagos”, declaró el jugador sobre las sospechas que se generaron durante la temporada pasada.
 Los árbitros no dejan de ser personas y se pueden equivocar como lo hace cualquier profesional en su trabajo, así como en un partido te pueden beneficiar al siguiente te pueden perjudicar, pero todo esto no deja de ser un simple deporte y a la hora de quejarse o protestar hay que ver los errores propios, para poder corregirlos, y no los de los demás.